Por tercer año consecutivo, el mes de diciembre se ha convertido en un periodo clave para la adjudicación de contratos en el Ministerio de Defensa. El departamento que dirige Margarita Robles ha formalizado con la industria un total de 23 nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) justo antes del cierre del ejercicio, la mayoría de ellos en los últimos días del año.
El volumen económico asociado a estas adjudicaciones alcanza los 23.000 millones de euros, una cifra sin precedentes que se distribuirá en distintas anualidades con cargo a los Presupuestos de Defensa durante la próxima década.
La compleja tramitación de estos expedientes ha sido gestionada por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), responsable de los principales programas de adquisición de las Fuerzas Armadas.
El reparto de los contratos beneficia de forma destacada a Indra, que liderará aproximadamente la mitad de los programas adjudicados, ya sea en solitario, en UTE con EM&E o a través de sus filiales. Entre los proyectos de mayor cuantía figuran los nuevos obuses autopropulsados de cadenas y ruedas para el Ejército de Tierra, valorados en 7.000 millones de euros, y el nuevo vehículo anfibio para la Infantería de Marina.
Airbus (Defence and Space y Helicopters) también ha obtenido un papel relevante, con alrededor de una docena de programas vinculados a la modernización de la flota de helicópteros de las Fuerzas Armadas y al suministro del nuevo avión entrenador avanzado para el Ejército del Aire y del Espacio. En este último caso, la adjudicación incorpora como única empresa extranjera a la compañía turca TAI.
Junto a los grandes contratistas, varias empresas del ecosistema industrial de defensa han logrado contratos significativos, entre ellas Cipherbit-Grupo Oesía, Epicom, GDELS-Santa Bárbara Sistemas, SAES, Telefónica y Urovesa.
Estos programas se enmarcan en el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, aprobado por el Gobierno en abril, con el objetivo de alcanzar el 2 % del PIB en gasto en defensa, en línea con los compromisos adquiridos por España con la OTAN desde hace una década.
Los PEM adjudicados en diciembre se suman a otros dos programas ya cerrados con anterioridad: el Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC) y el programa Paz II. Además, el Ministerio de Defensa deja abiertos varios expedientes que se materializarán en 2026, especialmente en el ámbito naval, con proyectos que recaerán en Navantia, como la modernización de las fragatas F-110, la actualización de los buques de asalto anfibio, el nuevo buque hidrográfico oceánico y el futuro buque de inteligencia.