El ex alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Josep Borrell, ha advertido de que Europa seguirá dependiendo durante años de Estados Unidos para garantizar su defensa, aunque ha subrayado la necesidad urgente de comenzar a desarrollar capacidades propias en un contexto internacional cada vez más inestable.

Durante una jornada organizada por Madrid Foro Empresarial, Borrell insistió en que este proceso debe abordarse con una visión a largo plazo. “Tenemos que mantener la ayuda americana y al mismo tiempo construir capacidades; es la tarea de una generación, no de una legislatura”, afirmó.

El ex responsable europeo fue contundente al señalar que Europa “hoy no tiene capacidad para defenderse” ante un hipotético ataque de potencias como Rusia. A pesar de que los países europeos gastan en defensa cuatro veces más que Moscú, la falta de coordinación reduce su eficacia. “Si lo gastáramos todos juntos habría economías de escala y seríamos más eficientes”, recalcó.

Un continente en desventaja estratégica

Borrell describió el actual escenario global como un entorno “fragmentado”, en el que Europa queda atrapada entre “la coerción de Estados Unidos y la agresión comercial de China”. En este contexto, alertó de las debilidades estructurales del continente: “Somos pocos, viejos y dependientes”, afirmó, pese a considerar que Europa sigue siendo el modelo que mejor combina libertad política, progreso económico y cohesión social.

Industria de defensa: potencial, pero falta de escala

El ex alto representante también puso el foco en la industria de defensa europea, destacando su limitado desarrollo. “La industria española es reducida, pero lo es en toda Europa”, explicó, al tiempo que defendió el papel de las pequeñas y medianas empresas.

En este sentido, destacó el caso de Escribano Mechanical & Engineering, a cuyos fundadores calificó como “los Zara de la defensa” por su crecimiento desde un pequeño taller hasta la fabricación de tecnología avanzada.

Borrell abogó por replicar modelos de cooperación como el de Airbus, que compite globalmente con Boeing, y defendió que los grandes sistemas de defensa europeos —desde carros de combate hasta aviones— deberían desarrollarse bajo un enfoque plenamente paneuropeo.

Asimismo, alertó sobre la elevada dependencia exterior: Europa importa el 65% de su armamento. “Si tus propias armas no las fabricas tú, llegará el momento en que las necesites y no las tengas”, advirtió.

Rusia y el Sahel, principales focos de riesgo

En cuanto a las amenazas, Borrell identificó dos grandes riesgos para Europa: por un lado, la guerra en el Este y la presión de Rusia bajo el liderazgo de Vladimir Putin; por otro, la creciente inestabilidad en el Sahel y el norte de África, que podría derivar en crisis migratorias de gran magnitud.

Dudas sobre la relación con Estados Unidos

El ex dirigente europeo también mostró preocupación por la evolución de la relación transatlántica, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. “Estados Unidos no es ya un gran aliado y me pregunto si es un amigo”, afirmó.

Borrell subrayó que, sin las capacidades militares estadounidenses —como los sistemas satelitales clave para la inteligencia—, Europa no podría sostener su apoyo a Ucrania. También criticó que Washington haya condicionado ese apoyo a la compra de armamento estadounidense.

“Hay quien prefiere ser un vasallo feliz (…) todo depende de cuán fiable sea tu protector”, concluyó.

Aesmide
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.