El Ministerio de Defensa prevé aprobar antes de finalizar 2026 una nueva tanda de 15 Programas Especiales de Modernización (PEM), con una inversión inicial superior a 1.400 millones de euros. El objetivo es que los procesos de contratación puedan estar preparados a finales de año, según anunció el teniente general Miguel Ivorra, director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa, en el Foro de la Nueva Defensa y el Espacio.
Con la incorporación de estos nuevos programas, la cartera gestionada por la Dirección General alcanzaría los 95 PEM, destinados a impulsar la modernización de las Fuerzas Armadas y el desarrollo de capacidades industriales y tecnológicas nacionales.
Los programas previstos abarcan diferentes ámbitos estratégicos, entre ellos la aeronáutica, los sistemas de misiles, la defensa antiaérea, las capacidades navales, los helicópteros y las comunicaciones seguras y de mando y control. Estas iniciativas se enmarcan en el esfuerzo de modernización y en el impulso de la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica.
Según la información publicada, el conjunto de iniciativas podría movilizar hasta 32.000 millones de euros mediante compromisos plurianuales, una cifra que refleja la dimensión de los proyectos previstos y su alcance industrial a largo plazo.
La planificación industrial y la colaboración con las empresas
Durante su intervención, Miguel Ivorra también señaló la necesidad de agilizar los procedimientos de contratación y simplificar la burocracia, con el fin de reducir los plazos entre la identificación de las necesidades de las Fuerzas Armadas y la incorporación de nuevas capacidades.
Asimismo, destacó la importancia de mantener un diálogo continuado entre la Administración, los usuarios finales y las empresas. Una demanda previsible y una planificación sostenida pueden facilitar que la industria invierta, innove y amplíe su capacidad productiva.
En este contexto, los nuevos PEM representan una oportunidad para el conjunto del tejido industrial y tecnológico español, incluidas las pequeñas y medianas empresas que participan en las cadenas de suministro y en el desarrollo de soluciones especializadas para el sector.