En el marco del Foro AESMIDE 2026, entrevistamos a José María Castillón-Polo, Defense Account Director de INETUM, para abordar el impacto de las nuevas tecnologías en el desarrollo de sistemas de defensa, la integración de la inteligencia artificial frente a amenazas cambiantes y la importancia del factor humano en los bucles de respuesta operativa.
Durante la entrevista, José María Castillón-Polo analizó cómo el panorama operativo actual, tomando como referencia el conflicto en Ucrania, se caracteriza por una transformación vertiginosa de las amenazas, las cuales cambian prácticamente mes a mes.
Ante este escenario, destacó que las empresas con experiencia en integración de sistemas deben ser capaces de reaccionar en plazos de 6 a 8 meses para adaptar frecuencias o integrar nuevos sensores. En este sentido, señaló que la inteligencia artificial resulta esencial, al constituir la única tecnología capaz de anticipar y adelantar el tiempo de detección de una amenaza presente en la zona de operaciones.
Asimismo, reflexionó sobre el diseño de sistemas contra sistemas aéreos no tripulados (C-UAS). Explicó que lograr que un sistema reaccione de forma automática es la parte técnicamente más sencilla; la verdadera complejidad reside en determinar dónde se sitúa la decisión humana dentro de la cadena de respuesta y garantizar que el operador disponga de la información precisa para seleccionar la acción idónea, evaluando entre alternativas de neutralización suave (soft kill) o dura (hard kill).
«Las amenazas hoy en día cambian todos los meses […] La inteligencia artificial tiene un papel esencial en la detección de nuevas amenazas, es la única tecnología que hoy en día puede avanzar y adelantar el tiempo de detección de una nueva amenaza presente en tu zona de operaciones […] La parte automática es la parte fácil, pero lo importante es […] dónde pongo la decisión humana«.
Aspectos clave de la entrevista
- Evolución acelerada de las amenazas: la dinámica de los conflictos actuales exige una capacidad de adaptación industrial capaz de integrar nuevos sensores y cambiar frecuencias en plazos de 6 a 8 meses.
- La IA como motor de detección anticipada: la inteligencia artificial se posiciona como la herramienta indispensable para acelerar los tiempos de detección e identificación de amenazas en la zona de operaciones.
- El reto del factor humano (Human-in-the-loop): mientras que la automatización de la respuesta es un paso sencillo, la verdadera dificultad organizativa y tecnológica radica en definir el punto exacto en el que interviene la decisión humana.
- Optimización de la respuesta en sistemas C-UAS: necesidad de dotar al operador de información clara y oportuna para elegir la mejor opción táctica entre medidas soft kill y hard kill.
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