AESMIDE ha asistido a la botadura de la fragata F-112 «Roger de Lauria», celebrada el 27 de octubre en las instalaciones de Navantia en Ferrol. El acto supone un nuevo hito en el programa de fragatas F-110 de la Armada y pone de relieve las capacidades tecnológicas e industriales de España en el ámbito de la construcción naval.
La F-112 es la segunda unidad de la serie F-110, después de la fragata «Bonifaz», y forma parte del programa de modernización de la Armada. Su botadura marca el paso de la fase de construcción en grada a una nueva etapa de trabajos de integración de equipos y sistemas, antes de las pruebas y su futura entrega a la Armada.
La ceremonia contó con la presencia de representantes institucionales y militares, entre ellos la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce; el almirante general Antonio Piñeiro Sánchez, jefe de Estado Mayor de la Armada; y responsables de Navantia. La escritora Almudena de Arteaga, descendiente directa del almirante Roger de Lauria, ejerció como madrina del buque.
Durante el acto se puso de manifiesto la importancia del programa F-110 para la modernización de las capacidades navales españolas y el fortalecimiento de la soberanía tecnológica. Estas fragatas incorporarán sistemas avanzados y capacidades diseñadas para responder a las necesidades operativas de la Armada en escenarios marítimos cada vez más complejos.
El desarrollo de este programa también representa un impulso para el tejido industrial nacional, al requerir la participación coordinada de empresas y profesionales especializados en ingeniería, electrónica, sistemas de combate y otras tecnologías vinculadas a la construcción naval.
La construcción de las fragatas F-110 refleja la importancia de la colaboración entre la Administración, las Fuerzas Armadas, los astilleros y las empresas que integran la cadena de suministro. La participación de este conjunto de actores contribuye a mantener el conocimiento especializado, impulsar la innovación y fortalecer las capacidades productivas nacionales.
Para AESMIDE, la asistencia a este tipo de actos permite acompañar los hitos relevantes de la industria de defensa y poner en valor la contribución del tejido empresarial al desarrollo de capacidades estratégicas para España.
La botadura de la «Roger de Lauria» representa de esta manera un nuevo avance en un programa que combina modernización naval, desarrollo tecnológico y actividad industrial, y que contribuye a reforzar el papel de la industria española en el ámbito de la defensa.