La cumbre del clima celebrada en Sharm-el-Sheikh se cerró finalmente a las 9 de la mañana del domingo 20 de noviembre. Batió récords de participación con cerca de 40.000 delegados, de los cuales 10.000 son observadores y contó con la presencia de más de 100 Jefes de Estado y de gobierno que intentaron dar el mensaje de urgencia y de importancia de la lucha contra el cambio climático. 

La cumbre ha avanzado con la creación del fondo para financiar las pérdidas y daños ocurridos en países en desarrollo más vulnerables motivados por el cambio climático, pero no se ha avanzado en ambición y no se ha conseguido dar un mensaje claro sobre el objetivo de no aumentar la temperatura media mundial en más de 1,5ºC como pide la ciencia. 

Tres temas han sido los esenciales en esta cumbre: el programa de mitigación, el objetivo global de adaptación y la financiación de pérdidas y daños. 

El sector privado dio un paso adelante con una declaración formada por unas 200 empresas apoyando un objetivo claro de 1, 5º además de la cámara internacional de comercio, la confederación internacional de sindicatos o el grupo español de crecimiento verde. 

La Unión Europea mostró su descontento con el resultado. Durante las dos semanas intentó que se reflejara claramente el compromiso con el objetivo de 1,5% con un pico en las emisiones en 2025 y una declaración clara sobre la eliminación de los combustibles fósiles sin captura de CO2. Finalmente aceptó el resultado porque lo contrario impediría ir adelante con el fondo que se ha creado para pérdidas y daños que ha sido tan reclamado por los países más vulnerables. Para el sector privado, la decisión final ha dejado una sensación de desencanto por la falta de menciones claras en los textos al papel del sector privado más allá de la financiación. 

En cuanto a las empresas españolas, hubo una representación importante y el pabellón de España acogió numerosos eventos, en concreto 45 eventos en los que participaron cerca de 300 entidades. CEOE participó en varios de ellos poniendo de manifiesto el papel fundamental de las empresas españolas y resaltando los cuatro aspectos básicos para conseguir descarbonizar nuestra economía:  estabilidad regulatoria, agilidad por parte de la administración tanto en la tramitación de permisos como en la gestión de fondos, una colaboración público-privada reforzada y aceptación social. 

En este informe CEOE recoge los resultados de la cumbre, así como su valoración y resumen de los eventos de los últimos días.