El Gobierno español está ultimando un nuevo conjunto de Programas Especiales de Modernización (PEM) para las Fuerzas Armadas, con el objetivo de seguir avanzando en la modernización de sus capacidades militares y cumplir el compromiso de gasto en defensa del 2% del PIB.
Estos nuevos programas incluyen inversiones en varios ámbitos estratégicos, especialmente en sistemas de misiles, defensa antidrón y guerra electrónica. También se contempla la participación de España en proyectos europeos como la corbeta de patrulla europea y el sistema de comunicaciones satelitales IRIS².
En el área de misiles, se prevé el desarrollo y adquisición de sistemas como el misil de crucero Taurus y el antibuque NSM, así como otros programas de evolución tecnológica. En paralelo, se impulsarán capacidades para contrarrestar amenazas aéreas no tripuladas mediante sistemas antidrones cada vez más avanzados.
Otro bloque relevante será la guerra electrónica, con el objetivo de mejorar la capacidad de las Fuerzas Armadas para operar en entornos complejos donde las comunicaciones, la navegación y el control pueden verse degradados o interferidos.
En el ámbito naval, destacan la participación en la corbeta europea y la modernización de unidades de la flota, incluyendo cazaminas de la Armada.
El plan se financiará mediante fórmulas de préstamos públicos a la industria de defensa, siguiendo el modelo utilizado en programas anteriores, aunque aún existen dudas sobre cómo se articulará la financiación en un contexto de presupuestos prorrogados.