FECSA cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 155,5 millones de euros y un EBITDA de 39 millones, consolidando así el mayor ciclo de crecimiento de su historia. La compañía ya había registrado cifras récord en 2024, ejercicio en el que alcanzó unos ingresos de 154,6 millones de euros y un EBITDA de 37,1 millones.

Con 188 empleados, presencia en más de 15 mercados internacionales y una estructura industrial y tecnológica reforzada, FECSA se ha consolidado como uno de los referentes europeos en el desarrollo de soluciones avanzadas de protección y seguridad para Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad. La compañía ha multiplicado su dimensión en los últimos años apoyándose en la innovación, la internacionalización y el fortalecimiento de sus capacidades productivas, consolidando además una presencia creciente en mercados estratégicos internacionales.

Inversión industrial y modernización tecnológica

Detrás de estos resultados se encuentra un ambicioso proceso de transformación industrial. Desde 2017, FECSA ha destinado más de 13 millones de euros a inversión en CAPEX orientada a la automatización, digitalización y ampliación de sus capacidades productivas.

El hito más reciente de este proceso es CETAF, el nuevo Centro Tecnológico de Alta Frecuencia inaugurado en 2025 en Arganda del Rey (Madrid). Especializado en la fabricación de balística flexible para chalecos y sistemas de protección personal, el centro incorpora además capacidades de mantenimiento y gestión de fin de vida bajo criterios de sostenibilidad y economía circular.

Capacidad industrial y especialización en protección avanzada

La modernización acometida ha permitido a FECSA alcanzar una capacidad anual de producción de 120.000 placas balísticas, 75.000 chalecos antibalas y 58.000 cascos, consolidando una de las infraestructuras industriales más completas del sector.

La compañía trabaja en ocho grandes líneas de producto: balística, reducción de firma térmica, sistemas de frío e intemperie, protección NBQ, uniformidad técnica de combate, protección ignífuga y equipamiento táctico.

Uno de sus desarrollos más avanzados es VELUM, una tecnología multiespectral orientada al enmascaramiento frente a sistemas de detección visual e infrarroja. Su relevancia crece en un entorno marcado por la proliferación de drones y sistemas aéreos no tripulados en misiones de vigilancia y reconocimiento, ya que reduce la detectabilidad de personal, vehículos y posiciones operativas frente a sensores ópticos y térmicos.

Además, entre las últimas innovaciones desarrolladas por FECSA destacan sus soluciones de blindaje para plataformas terrestres, aéreas y navales, incluyendo blindaje antiminas, Spall-Liners y protección en puertas. La clave de esta tecnología reside en el empleo de soluciones textiles avanzadas en sustitución del acero convencional, permitiendo alcanzar la misma protección balística con hasta un 43 % menos de peso. Esta reducción mejora la carga útil, la autonomía y la movilidad operativa de las plataformas.

Más versátiles y fáciles de implementar que los sistemas tradicionales, estas soluciones permiten diseños adaptados a cada necesidad y aplicaciones interiores como alfombrillas o revestimientos de asientos. En un mercado donde gran parte de este tipo de blindaje continúa importándose, FECSA refuerza con esta línea su apuesta por la soberanía industrial y tecnológica europea en el ámbito de la defensa.

Expansión internacional y presencia global

La internacionalización se ha convertido en uno de los principales ejes de crecimiento de FECSA. La compañía opera actualmente en más de 15 mercados internacionales y ha reforzado en los últimos años una estructura global que combina capacidad industrial, red logística y control de calidad especializado.

Además de sus instalaciones en España, FECSA cuenta con una oficina de suministros de materia prima y laboratorio en Beijing (China) y un centro de control de calidad en Dacca (Bangladesh), lo que le permite supervisar de forma integral su cadena de valor y responder con mayor agilidad a las necesidades de clientes internacionales.

La compañía participa además en programas europeos de innovación vinculados a materiales avanzados, sostenibilidad y tecnologías de protección de nueva generación, reforzando su posicionamiento como actor tecnológico dentro del ecosistema europeo de defensa y seguridad.

La creciente diversificación geográfica del negocio ha permitido a FECSA consolidar una cartera internacional cada vez más relevante, especialmente en soluciones de protección balística, reducción de firma térmica y sistemas avanzados de protección personal.

Innovación como eje estratégico

La innovación continúa siendo uno de los principales motores de crecimiento de FECSA. La compañía mantiene actualmente 22 proyectos de I+D+i activos, de los cuales 16 pertenecen al ámbito de Defensa, con una cartera total valorada en 5,5 millones de euros. Solo en 2025, FECSA destinó 2,2 millones de euros a actividades de I+D+i, reforzando su apuesta por el desarrollo de tecnologías propias y diferenciales.