La Brigada «Guadarrama» XII continúa avanzando en el proceso de incorporación de los nuevos vehículos tácticos Landtrek 4×4, suministrados por ITURRI, empresa asociada de AESMIDE, mediante un programa específico de formación destinado a los conductores que operarán estos nuevos medios. La iniciativa forma parte del proceso de modernización del parque móvil del Ejército de Tierra y tiene como objetivo garantizar el máximo rendimiento operativo de los vehículos desde su entrada en servicio.
El adiestramiento combina formación teórica y práctica, permitiendo a los militares familiarizarse con las prestaciones del vehículo en diferentes tipos de terreno y situaciones tácticas. Además del manejo y la conducción, la instrucción aborda aspectos relacionados con el mantenimiento preventivo, la seguridad y el empleo operativo de una plataforma que está llamada a sustituir progresivamente a los veteranos vehículos Aníbal en numerosas unidades del Ejército de Tierra.
La Brigada «Guadarrama» XII, una de las grandes unidades de referencia del Ejército de Tierra, se suma así al proceso de reequipamiento que se está desarrollando en distintas unidades, reforzando su capacidad de movilidad y respuesta. La incorporación de los nuevos 4×4 permitirá mejorar la eficacia de las operaciones, incrementar la fiabilidad de los medios disponibles y optimizar el apoyo a las diferentes misiones que desarrolla la fuerza terrestre.
El programa VMTT (Vehículo Militar Todoterreno), adjudicado a ITURRI, supone uno de los principales proyectos de renovación de la flota ligera del Ejército de Tierra en los últimos años. La participación de la compañía refleja la capacidad de la industria española para integrar soluciones adaptadas a los requisitos operativos de las Fuerzas Armadas, aportando además un importante valor añadido en ámbitos como la personalización, el soporte logístico y el sostenimiento durante todo el ciclo de vida de los vehículos.
Para la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa, este tipo de programas constituye un ejemplo de la estrecha colaboración entre la industria y las Fuerzas Armadas. La incorporación de nuevas plataformas no solo mejora las capacidades operativas del Ejército de Tierra, sino que también impulsa la innovación, favorece la transferencia tecnológica y genera actividad económica y empleo especializado, reforzando el papel de empresas como ITURRI en el desarrollo de capacidades estratégicas para la defensa nacional.