- El Foro de AESMIDE ha reunido a representantes de los ministerios de Defensa e Industria, las Fuerzas Armadas y las empresas para analizar los principales retos del sector.
- El Ministerio de Defensa avanza la próxima oficialización de nuevos programas de modernización y destaca la importancia de incorporar a las pymes a toda la cadena de suministro.
Madrid, 14 de octubre de 2026. La industria española necesita mayor previsibilidad sobre los nuevos programas de defensa, mejores condiciones de financiación y más profesionales cualificados para poder aumentar su capacidad productiva. Así se ha puesto de manifiesto durante el Foro Anual de AESMIDE, celebrado hoy en Madrid, en el que empresas y representantes de los ministerios de Defensa e Industria han analizado los principales obstáculos para aprovechar el nuevo ciclo de inversión militar.
Durante la jornada, las empresas han reclamado una mayor participación en las primeras fases de los programas y mecanismos que permitan trasladar la financiación a toda la cadena de suministro. Por su parte, el Ministerio de Defensa ha avanzado que próximamente se oficializarán nuevos Programas Especiales de Modernización (PEM) y ha destacado la importancia de garantizar la participación de las pymes en su desarrollo.
Bajo el lema «De la inversión a la capacidad real», el Foro ha sido abierto por el presidente de AESMIDE, Gerardo Sánchez Revenga, e inaugurado por la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce. También han participado, entre otros, Daniel Calleja, director de la Representación de la Comisión Europea en España, y Francisco José Conde López, ex presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, encargado de la clausura.
Planificación industrial y participación de las pymes
En la apertura del Foro, Gerardo Sánchez Revenga ha advertido de que el aumento de los presupuestos de defensa debe ir acompañado de medidas que permitan a las empresas prepararse para ejecutar los nuevos programas. «Incrementar la inversión es necesario, pero no es suficiente. El verdadero reto consiste en transformar los recursos disponibles en capacidades operativas sostenibles y tecnológicamente avanzadas», ha señalado.
El presidente de AESMIDE ha defendido una planificación más estable, mayor previsibilidad en la contratación y una colaboración más estrecha entre las Fuerzas Armadas y las empresas. También ha subrayado que la capacidad industrial depende de disponer de instalaciones, proveedores, tecnología y personal suficientes para atender la nueva demanda.
Por su parte, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha defendido la necesidad de reforzar la cooperación entre las grandes compañías y las pymes, insistiendo en que los principales contratistas deben ejercer un verdadero papel tractor sobre el conjunto del sector. Valcarce ha considerado que esta colaboración es «la única vía para garantizar la resiliencia de nuestro suministro» y avanzar en el desarrollo de capacidades tecnológicas y la soberanía estratégica. También ha destacado los planes de participación industrial como una herramienta para facilitar la incorporación de las pymes y las empresas emergentes a los grandes programas de defensa.
Valcarce también ha situado la disponibilidad de profesionales entre las principales preocupaciones del Ministerio. «El reto al que nos enfrentamos es la captación y retención del talento para la industria de defensa», ha afirmado, y ha reclamado una colaboración más estrecha con universidades, centros tecnológicos y de formación profesional.
Los nuevos programas y la industria española
La primera mesa de debate ha abordado las oportunidades que los nuevos Programas Especiales de Modernización ofrecen a la industria española y las dificultades para extender sus beneficios a toda la cadena de suministro.
El general Vicente Torres, subdirector general de Estrategia Industrial de la Defensa, ha avanzado que próximamente se oficializarán nuevos programas correspondientes a 2026, que se sumarán a los 35 ya conocidos. También ha advertido de la elevada concentración de la actividad industrial en un reducido número de compañías y ha defendido la necesidad de ampliar la participación empresarial. «Estamos ante el inicio de un ciclo inversor tecnológico industrial de largo recorrido», ha señalado Torres, quien ha destacado la importancia de reforzar la capacidad productiva, reducir los tiempos de entrega y desarrollar tecnologías estratégicas en España.
Por su parte, Alberto Ruiz Rodríguez, director general de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, ha explicado que los planes de participación industrial deben permitir evaluar la presencia de las pymes, el desarrollo tecnológico y la distribución de la actividad entre las distintas empresas y territorios.
Desde la perspectiva empresarial, David Ayala, director general de EINSA, ha defendido que los nuevos programas deben ofrecer oportunidades reales para desarrollar tecnología propia y acceder a cadenas de suministro internacionales. Como ejemplo, ha recordado que la participación de su compañía en el programa Eurofighter permitió dar un salto tecnológico y ampliar su presencia en otros proyectos aeronáuticos. Ayala ha reclamado mayor visibilidad sobre los planes industriales y condiciones de contratación que tengan en cuenta las dificultades de las empresas de menor tamaño. «Nosotros somos el escalón más débil y como tal somos los que más cuidados necesitamos», ha afirmado.
En la misma mesa, Justo Sierra, presidente y consejero delegado de UROVESA, ha defendido la responsabilidad de los contratistas principales para incorporar a otras empresas a los nuevos programas. También ha señalado la importancia de que la financiación alcance a los proveedores desde las primeras fases de diseño y prototipado, así como durante el aumento de la producción.
El Foro también ha acogido una conversación entre Gerardo Sánchez Revenga, presidente de AESMIDE, y Alberto Gutiérrez Moreno, presidente de TEDAE, sobre el futuro de la industria española de defensa.
Innovación y tecnologías críticas
La innovación y el desarrollo de tecnologías críticas han centrado la segunda mesa del Foro, en la que se ha debatido sobre la necesidad de reducir los plazos para incorporar nuevos desarrollos a las Fuerzas Armadas.
El vicealmirante Fernando José Suárez Fonseca, responsable de Planes, Tecnología e Innovación en Defensa, ha destacado la importancia de orientar la innovación hacia las necesidades operativas de los Ejércitos y la Armada y de facilitar la participación de empresas tecnológicas en los programas nacionales y europeos.
Por su parte, José Moisés Martín Carretero, director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), ha repasado los instrumentos de apoyo a las empresas innovadoras y ha defendido la continuidad de la financiación pública para que los desarrollos tecnológicos puedan madurar.
Jesús Abraham, responsable de innovación y desarrollo de negocio para Defensa de Telefónica, ha llamado la atención sobre la rapidez con la que evolucionan tecnologías como los drones y la inteligencia artificial, frente a los largos plazos habituales de los grandes programas de defensa. En la misma línea, Miguel Ángel Rodríguez, director de la División UAS en SITEP, ha defendido una mayor agilidad para probar nuevas soluciones con las Fuerzas Armadas y facilitar su incorporación a los sistemas operativos.
Financiación y talento para el crecimiento industrial
La tercera mesa ha analizado la capacidad de las empresas españolas para responder al incremento de la demanda y los principales obstáculos que dificultan la ampliación de sus instalaciones, plantillas y medios productivos.
Miguel Gómez-Pavón, director general de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria y Turismo, ha identificado entre los principales desafíos el tamaño de las empresas, las dependencias dentro de las cadenas de suministro y la escasez de perfiles profesionales. También ha defendido la necesidad de mejorar los mecanismos de financiación y facilitar que las entidades financieras tengan más información sobre los contratos y las previsiones de actividad de las empresas.
Desde la industria, Luis Corral, representante de Piedrafita Systems, ha explicado las dificultades para financiar proyectos tecnológicos que requieren años de desarrollo antes de alcanzar la producción. «No es lo mismo tener el dinero al principio que al final del proceso», ha advertido, destacando la importancia de disponer de recursos cuando deben acometerse las inversiones iniciales.
Por su parte, Carlos Calvo, representante de GAHN LGC, ha insistido en la necesidad de agilizar los procedimientos administrativos y de contratación, así como de reforzar los recursos humanos encargados de gestionar los nuevos programas.
La contratación pública, ante la necesidad de adaptarse
La revisión de los procedimientos de contratación ha sido otro de los asuntos destacados de la jornada. En una conversación con la directora general de AESMIDE, Carlota Sánchez-Cuenca, David Arias, socio de Garrigues, ha analizado las reformas que podrían facilitar la ejecución de los programas y mejorar la participación de las empresas.
Entre las principales propuestas ha destacado la posibilidad de trasladar los remanentes presupuestarios de un ejercicio al siguiente, la modernización de los contratos entre gobiernos y una mayor flexibilidad para consultar al mercado antes de definir los contratos. También ha planteado revisar las condiciones relativas a la propiedad intelectual para evitar que dificulten la participación de empresas innovadoras.
En una conversación con el presidente de AESMIDE, el teniente general José Antonio Gutiérrez Sevilla, subdirector general de Programas de la Dirección General de Armamento y Material, ha reconocido que la normativa de contratación necesita actualizarse para responder al volumen actual de programas y a la velocidad del cambio tecnológico.
El responsable de la DGAM ha señalado que buena parte de la regulación vigente procede de 2011 y 2012 y que el modelo de gestión centralizada se implantó en 2014. Por ello, ha considerado necesaria una «cura de obsolescencia» de los procedimientos, manteniendo en todo momento las garantías de control.
Gutiérrez Sevilla también ha advertido de que el crecimiento de la demanda exige un esfuerzo tanto a la Administración como a las empresas. Según ha explicado, la Subdirección General de Programas gestiona actualmente un volumen de trabajo muy superior al previsto cuando se diseñó su estructura, mientras que la industria afronta una demanda entre cinco y seis veces mayor que hace apenas unos años.
Europa refuerza su apuesta por la industria de defensa
El director de la Representación de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja, ha repasado las principales iniciativas europeas para aumentar la inversión en defensa y reforzar la cooperación industrial. En este sentido, ha recordado que el plan europeo de rearme contempla movilizar más de 800.000 millones de euros en los próximos años.
Entre los principales instrumentos ha destacado SAFE, que contempla hasta 150.000 millones de euros en préstamos para inversiones en defensa, especialmente mediante adquisiciones conjuntas, y el Fondo Europeo de Defensa, dotado con unos 7.000 millones de euros para apoyar proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.
Calleja ha insistido en que estos programas ofrecen importantes oportunidades a la industria española, pero ha advertido de que las empresas deben prepararse para aprovecharlas. «El acceso a estos fondos exige preparación, cooperación y capacidad de ejecución», ha señalado, animando a las compañías a reforzar sus alianzas europeas, participar en consorcios internacionales y apostar por la especialización tecnológica.
El representante de la Comisión también ha destacado el creciente papel del Banco Europeo de Inversiones en la financiación de tecnologías de doble uso, así como las iniciativas europeas para simplificar la contratación pública y reducir las cargas administrativas. De cara al próximo presupuesto comunitario para el periodo 2028-2034, ha explicado que la Comisión propone multiplicar por cinco la financiación destinada a defensa y reducir el número de programas europeos para facilitar el acceso a los recursos.
Por último, Calleja ha defendido que España cuenta con capacidades industriales y tecnológicas para aprovechar este escenario, sobre todo en ámbitos como la aeronáutica, el espacio, la ciberseguridad o la inteligencia artificial. «Las pymes no son un actor secundario, son parte fundamental del ecosistema de defensa europeo», ha afirmado.
Cooperación industrial y tecnológica con Ucrania
La embajadora de Ucrania en España, Yuliia Sokolovska, ha abordado la situación de su país y ha destacado la capacidad de adaptación de la industria ucraniana, que continúa desarrollando drones, municiones y sistemas de defensa aérea en plena guerra.
En este contexto, Sokolovska ha expresado el interés de Ucrania por estrechar la colaboración industrial y tecnológica con España y compartir la experiencia adquirida durante el conflicto. «Queremos compartir esta experiencia con España, producir juntos, innovar juntos por la seguridad de Ucrania y de toda Europa», ha afirmado.
La embajadora también ha denunciado los ataques rusos contra las infraestructuras energéticas y sus consecuencias para la población civil, especialmente ante la llegada del invierno. «No hablamos de comodidad, hablamos de sobrevivir», ha advertido. Por ello, ha agradecido la campaña impulsada por AESMIDE, junto con la Embajada de Ucrania y Help to Ukraine, para promover la donación de generadores eléctricos por parte de empresas españolas, y ha animado al tejido empresarial a sumarse a la iniciativa.
La jornada ha concluido con la intervención de Francisco José Conde López, presidente de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, quien ha abordado los retos de la industria española y la importancia de reforzar la colaboración entre las instituciones y el sector empresarial.