El Gobierno ha puesto en marcha una nueva batería de Programas Especiales de Modernización (PEM) con una inversión estimada de 11.000 millones de euros, en el marco de la estrategia para elevar el gasto en defensa hasta el 2 % del PIB comprometido con la OTAN. La iniciativa, coordinada por el Ministerio de Defensa, busca reforzar las capacidades tecnológicas y operativas de las Fuerzas Armadas españolas en un contexto internacional marcado por el aumento de la presión geopolítica y las exigencias de la Alianza Atlántica.
Según fuentes del sector, los nuevos programas priorizarán áreas consideradas estratégicas, como el desarrollo de misiles de última generación, sistemas antidrones, guerra electrónica ligera y la digitalización de la Unidad Militar de Emergencia (UME). Entre los proyectos que ya se encuentran sobre la mesa figura el sistema Crberus de la empresa TRC, diseñado para operaciones móviles sobre vehículos ligeros, así como iniciativas relacionadas con conexiones embarcadas y nuevas capacidades de defensa electrónica.
Las grandes compañías de la industria de defensa española, entre ellas Indra, Airbus y Navantia, liderarán buena parte de estos programas. En el caso de Indra, la compañía se posiciona como una de las favoritas para el desarrollo de nuevos sistemas de misiles tras su alianza con la firma alemana Diehl Defence. El Ejecutivo también pretende potenciar la participación de empresas nacionales para fortalecer la soberanía tecnológica y el tejido industrial vinculado a la defensa.
El Ministerio de Defensa ya había activado en 2025 un amplio plan industrial y tecnológico dotado con más de 10.400 millones de euros, con decenas de programas destinados a modernizar capacidades terrestres, navales, aeroespaciales y de ciberseguridad. Los nuevos PEM ampliarían esa hoja de ruta y permitirían mantener el ritmo inversor previsto para los próximos años.
Actualmente, la única cifra oficial confirmada por el Ejecutivo corresponde a una asignación inicial de 1.483 millones de euros para programas de sostenimiento y modernización, entre ellos el proyecto Atlantis vinculado a la UME. No obstante, expertos del sector estiman que España deberá destinar alrededor de 42.000 millones anuales a defensa para cumplir plenamente con el objetivo del 2 % del PIB fijado por la OTAN.
El aumento del gasto militar llega además en un momento en el que el Gobierno continúa recurriendo a modificaciones presupuestarias ante la ausencia de nuevos Presupuestos Generales del Estado. Solo durante el primer trimestre de 2026, las modificaciones de crédito superaron los 32.000 millones de euros, una cifra récord en comparación con ejercicios anteriores.