El sector español de defensa alcanza actualmente unas ventas anuales cercanas a los 10.000 millones de euros, según los últimos datos oficiales correspondientes a 2024. De acuerdo con las perspectivas recogidas en el informe elaborado por EY en colaboración con Infodefensa —en cuya elaboración también ha participado AESMIDE—, esta cifra podría experimentar un crecimiento muy significativo en los próximos cinco años.
El estudio, presentado ante cerca de doscientos representantes del sector y presidido por la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, plantea que, si se consolida el actual escenario inversor en España y en el conjunto de Europa, y se acompaña de una planificación estratégica adecuada, la industria estaría en condiciones de duplicar su facturación en el horizonte 2030, incrementando además su capacidad exportadora.
Bajo el título “La industria española de Defensa: 10 claves para aprovechar una oportunidad histórica”, el informe recoge la visión de 31 líderes empresariales y expertos del sector, a partir de entrevistas individuales en profundidad. El documento analiza el momento expansivo que vive la industria —con una previsión de crecimiento sostenido de entre cinco y ocho años— y ofrece recomendaciones concretas para afrontar un entorno marcado por la transformación tecnológica, la presión geopolítica y la necesidad de reforzar capacidades estratégicas.
Entre las principales conclusiones, el estudio destaca la fortaleza innovadora del sector, pero también advierte de retos relevantes: la posible brecha entre grandes empresas tractoras y pymes, las limitaciones de capacidad productiva, la dependencia de tecnologías críticas y la necesidad de definir con claridad qué capacidades industriales estratégicas debe desarrollar España.
Durante la presentación, se subrayó la importancia de las alianzas en este nuevo contexto, tanto entre Fuerzas Armadas aliadas como entre empresas del sector, así como la cooperación entre información estratégica y análisis empresarial que ha hecho posible este trabajo conjunto. Asimismo, se puso en valor el papel de las grandes compañías tractoras —como Indra y Navantia— y la relevancia de una cadena de suministro sólida en la que las pymes desempeñan un papel esencial.
El informe concluye que España se encuentra ante una oportunidad histórica que exige visión a largo plazo, coordinación institucional y una estrecha colaboración público-privada para consolidar una industria de defensa más robusta, competitiva y preparada para el nuevo ciclo estratégico europeo.